Sin pensarlo partí en búsqueda de tus recuerdos
y la parte de mí que quedó entre tus manos.
Sin saber lo que hacía, sin saber donde iría,
partí.
Sin pensarlo me dejé llevar por las cálidas noches de verano
y el fuego ardió entre nosotros.
La pasión simplemente comenzó a fluir.
Sin pesarlo me embriagué en tus caricias, tus miradas
y tus besos.
Sin saber lo que hacía me elevé hasta el cielo.
Sin pensarlo caí.
Y así sin más volví a las tierras donde el frío se cuela entre los huesos
dejando atrás la calidez de tu cuerpo.
Ya no queda más que tu recuerdo
y las cenizas de ese fuego que se extingue
por la distancia y el tiempo.
Sin pensarlo te quise y sin quererlo quizás te siga queriendo
así sin más,
solo sé que seguiré viviendo.
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