domingo, 31 de marzo de 2013

Huida

Mi alma,
libre como el viento,
ajena a toda certeza,
distante a toda negación,
corre como ave que alza el vuelo;
entre recónditos parajes olvidados,
al compás de una canción,
buscando alguna emoción,
que pueda desprenderla del suelo.

Acalla por un momento
el ruidoso bullicio
de esta ciudad que dormita;
e inquieta huye nuevamente,
hacia los confines lejanos
de un mundo incorrompible,
de una verdad tangible,
de una historia adorable.
Donde yacerán sus sueños
y la felicidad será innegable.

miércoles, 27 de marzo de 2013

En noches como hoy
tus besos saben a amargura
a recuerdos de un pasado que atrás queda
a celos inconclusos
a una punzada certera.

No sé que sentir ni que pensar
(a menudo me pasa, tampoco es nuevo)
ni que es bueno o que es malo.

Quiero que me quieras
pero más quiero que estés bien.
Y si en realidad me quisieras
demostrarías que estás bien
y que nada más importa.

Y he ahí el meollo de la cuestión
No quiero que estés conmigo,
pero tampoco quiero que no lo estés.


jueves, 14 de marzo de 2013

A ratos me pongo a pensar
que tenían tus besos
que me hipnotizaron como lo hicieron.

Caigo en éxtasis ilusorio
cada vez que pienso en tu recuerdo.

Quisiera alimentarme de tu cuerpo
por noches enteras,
Quisiera cubrirme
y enredarme entre tus piernas.

No imaginas cuanto deseo
perderme en tus pensamientos
y encontrarte en sueños
o en un instante concreto.

sábado, 9 de marzo de 2013

Maravilloso,
así se siente pensarte,
dentro de esta inmensidad
donde sólo tú
ocupas la amplitud de mis pensamientos.

Volaría entre tus sueños
y no me agotaría nunca,
es mas, desearía no despertar
y besarte una y otra vez,
con o sin tu consentimiento.

Qué locura esta de quererte
incluso a ratos parece fantasía
ilusión, una metáfora que se termina
al rozar la realidad
añorando volver a verte.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Así sin más

Sin pensarlo partí en búsqueda de tus recuerdos
y la parte de mí que quedó entre tus manos.

Sin saber lo que hacía, sin saber donde iría,
partí.

Sin pensarlo me dejé llevar por las cálidas noches de verano
y el fuego ardió entre nosotros.
 
La pasión simplemente comenzó a fluir.

Sin pesarlo me embriagué en tus caricias, tus miradas 
y tus besos.

Sin saber lo que hacía me elevé hasta el cielo.
Sin pensarlo caí. 

Y así sin más volví a las tierras donde el frío se cuela entre los huesos
dejando atrás la calidez de tu cuerpo.
Ya no queda más que tu recuerdo
y las cenizas de ese fuego que se extingue 
por la distancia y el tiempo.

Sin pensarlo te quise y sin quererlo quizás te siga queriendo
así sin más, 
solo sé que seguiré viviendo.