sábado, 1 de diciembre de 2012

Aún te espero

Mis labios soñaron ingenuos
tus besos furtivos
en tiempos en que el sol
acariciaba nuestros rostros de niños.

Y desgarraba mi corazón por tu amor
y soñaba vez tras vez tu perfección.

Qué más quise yo en aquel tiempo marchito
que poder sonreírte
y que su boca se acercara a la mía,
que tus besos recorrieran mi rostro,
y se desvanecieran luego en mi boca.

Qué locura imaginar a esa edad
la felicidad condensada en una mirada
¡Qué daba yo por un abrazo! ¡Una caricia!
mas me contentaba solo con una mirada...

Y ahora vuelves ante mí, nuevamente
con tus brazos fuertes y tu andar glorioso
Todo cuanto quiero se resume en verte,
y gritar finalmente este amor silencioso. 

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