Me arrojo a los brazos de la noche
acurrucandome entre pastizales nocturnos.
El aire es como vertiente de sueños suaves
que deja atrás mis días taciturnos.
El sol brilla aún cuando lluevan estrellas
y mis ojos parecen brillar aún cuando están cerrados,
la inmensidad se extiende sobre flores bellas
anunciando el retorno de días dorados.
acurrucandome entre pastizales nocturnos.
El aire es como vertiente de sueños suaves
que deja atrás mis días taciturnos.
El sol brilla aún cuando lluevan estrellas
y mis ojos parecen brillar aún cuando están cerrados,
la inmensidad se extiende sobre flores bellas
anunciando el retorno de días dorados.
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