miércoles, 30 de noviembre de 2011

Porque más que amor es deseo...

Puedo soñarte y pensarte
sin tener nada concreto que me acerque a ti.
Puedo verte ilusoriamente
enfatizando aquellos rasgos que en realidad no existen.
Pero ¿Quién eres tú, que como la sombra inunda
mi cuerpo sin estar presente?

Añoro tus besos amargos,
tus manos sobre mi cuerpo,
tu esencia, tu ser, tu cabello húmedo
bajo la lluvia...
Quisiera tenerte conmigo,
pero me es imposible tan solo hablarte.

Podría mirarte por horas y no me cansaría
podría besarte toda una vida
y aún así, no me saciaría.

Eres lo más extraño que he visto en mi mundo
y es por eso que deseo tenerte.

¡Esto me está matando!
como una herida mortal en lo más profundo de mi alma
a menudo siento que pierdo la calma
y ¿cómo no perderla?
si eres todo lo que quiero y no puedo tener.

A veces me pregunto ¿hasta dónde llegará todo esto?
¿hasta dónde llegará este juego?
Entre agravios y pasión desbordada.
Puede que nunca termine,
puede que nunca haya empezado...
Y ¿de qué sirve preguntarme todo esto?
Si de todos modos
no llegaremos a ningún lado...

martes, 29 de noviembre de 2011

No soy nada
no soy algo tampoco
porque mi esencia se extinguió de a poco
a medida que tus ojos se posaron en otros...
a medida que tus besos fueron para otro...

Puedo llorar y no me importa
puede ahogar mi grito este silencio mortal,
pero no puede apagar mi sentir,
mi pena, mi tristeza...

Más vale dormir
y así ignorar el desenlace
que puede tener lugar al transcurrir el tiempo.

Más vale arrancar, tal vez huir,
huir lejos de ti
donde tus ojos ya no existan
y tu boca solo pueda abrirse en pos del silencio.

No quiero sentir,
ya no más,
solo me queda dormir.
Es mi angustia, un hilo
en estos momentos de agonía
quisiera enjuagar mis ojos
en mares de tristeza,
pero me es imposible ignorar el fuego que quema
mi piel por dentro.

Siento morir
y mi vida se agota en cada paso que estás lejos de mí.

No tiene sentido sufrir,
por quien no hace más que ignorar el cálido aroma
de la primavera en botón de rosa.

¿Qué sentido tiene sufrir?
¿Qué sentido tiene llorar?

No existe un receptor tangible, presente
de todo este dolor.

Quisiera calmar mi angustia,
quisiera sopesar mis penas,
pero me deprime el solo hecho de pensarte

¿De qué me sirve quererte?
¿De qué sirve tan solo imaginarte?
Si en un suspiro desapareces
de este corazón que se marchita.

¿Quién fuera ladrón de cuerpos para robarse el mio esta noche?

Amor desdichado,
corazón agónico...
Que en tu palpitar das vida a quien no quiere más vida
a quien muere de a poco...
A quien agoniza en cada segundo de esta soledad
de esta ausencia...

¿Quién recibirá las caricias de mis manos?
¿Quién recibirá los besos dulces que de mi boca hubiesen salido?

Y yo estoy aquí, ahora,
en la tierra más lejana y baldía
de este, tu corazón.

¿Dónde estoy yo? si no es en el último rincón de tu ser...
Pero yo siempre estaré ahí, lejos de ti
y no me queda más que asumir esto que por destino he de recibir.

No me queda más que imaginar un sueño donde el gozo inunde mi alma
y tu recuerdo, como un mar que desborda
cese para dar cabida a la calma...