viernes, 1 de abril de 2011

De la justicia que no es más que injusticia

Mi ojos están abiertos, pero no ven nada más que miserias.
¿Podemos realmente llamar a este lugar nuestro "hogar"
si nos sentimos totalmente ajenos al dolor de nuestra propia especie?
El hambre inunda el cuerpo de los débiles
Callamos a quien quiera emitir su palabra
¡¿Quiénes somos nosotros para permitir tales injusticias?!
¿Es que nadie se da cuenta realmente del mal que provocamos?
Me da pena, ver tanta gente hipócrita, tantos brazos cruzados,
tanta ignorancia, tanto dolor, tanta desesperación en los rostros de inocentes.
Entregamos seres humanos en la puerta de la muerte
rogando que se deshagan de sus cuerpos.
¿Es eso justo? ¿Es eso legítimo?
¿Tan idiotas somos que creemos hacer lo correcto,
cuando en realidad lo que hacemos es sembrar terror a nuestros pies?
Nadie puede vivir tranquilo, la inseguridad se observa en el rostro de la gente.
Nos creemos "poderosos" pero no tenemos el poder de nada ni de nadie.
Destruimos todo lo que tocamos, lo convertimos en cenizas
No hay un límite para nuestro egoismo,
y actúamos como si fuera todo tan NORMAL.
Pero no es normal señores, nada es normal cuando vemos un niño morir y no hacemos nada para evitarlo,
nada es normal cuando le prohibimos la libertad a alguien,
nada es normal cuando hay naciones enteras padeciendo hambre, frío y enfermedades y teniendo la capacidad de hacer algo, no hacemos NADA.
¿Hasta dónde pensamos llegar? ¿Qué buscamos?
Somos nosotros mismos quienes sepultaremos la historia,
seremos los culpables de destruir la tierra que nos alimentó,
y secar las aguas que calmaron nuestra sed.
Cuando imaginamos que nada puede ser peor,
nos damos cuenta que lo que hemos visto es solo el comienzo.
¿Tan destructivo puede llegar a ser el ser humano?
Me da pena, me da rabia, me da impotencia
que solo algunos tengan el poder,
que solo unos cuantos puedan colmarse con aquello que corresponde a tantos.
Miramos a nuestro alrededor, y de a poco se marchitan los sueños...
Hoy en día en su lugar solo plantan injusticias.

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