jueves, 28 de abril de 2011

Desde la burbuja

Todos cuando nacemos estamos encerrados en una burbuja..
A medida que crecemos esa burbuja se va cerrando o ampliando o incluso puede mantenerse igual.
Asimilamos nuestro entorno y lo adaptamos idealmente ... Muchas veces todo lo que hay dentro es cómodo y familiar.
A veces asimilamos cosas nuevas y logramos adaptarlas a las que ya habian
Otras desechamos cosas que ya no nos sirven: hábitos, sueños, recuerdos...

Pero llega un momento en que esa burbuja debe romperse inevitablemente
algunas veces antes ...otras más tarde

Cuando esa burbuja se rompe y aún somos jóvenes
existe una confusión a nuestro alrededor.
Todo es malo...dañino para nuestra visión de mundo
buscamos perdernos en el infinito
pasar desapercibidos
queremos destruir..y liberar nuestro odio hacia aquello que rompio nuestra burbuja...
Pero llega un momento en que nos adaptamos al medio
y que pataleamos..pero con motivos
y ya no tenemos miedo...estamos seguros en este nuevo ambiente... lo conocemos.

Otras veces.. nuestra burbuja se rompe después
Y caemos en una confusión causal prolongada
Nos sentimos frustrados al ver la realidad de golpe
la realidad cara a cara
y nos da miedo.
Ya no tenemos el ímpetu, la fuerza para adaptarnos
y nos sumimos al ritmo que lleve la marea
queremos escapar ...pero no sabemos como
nos unimos al sistema
pero no entendermos porque ni como funciona
nos transformamos en máquinas ... solo marionetas de una realidad desconocida.

Y sin embargo, puede suceder algo peor
Podemos vivir en una burbuja..mucho tiempo
y que esa burbuja se mantenga intacta
todo nos es familiar..todo nos es agradable
pero al reventarse..sobre todo tardíamente.. no nos adaptamos
y perdemos las ganas de seguir existiendo
porque nada es como lo era antes
vivimos en función a un pasado
que sin duda fue mejor
Antes reíamos.. Antes eramos dueños de una felicidad
que perteneció a otro tiempo.
Y escapamos de dicha realidad inventando realidades que en realidad no existen
la burbuja está rota
y ya nada hará que vuelva a ser como antes.

viernes, 1 de abril de 2011

De la justicia que no es más que injusticia

Mi ojos están abiertos, pero no ven nada más que miserias.
¿Podemos realmente llamar a este lugar nuestro "hogar"
si nos sentimos totalmente ajenos al dolor de nuestra propia especie?
El hambre inunda el cuerpo de los débiles
Callamos a quien quiera emitir su palabra
¡¿Quiénes somos nosotros para permitir tales injusticias?!
¿Es que nadie se da cuenta realmente del mal que provocamos?
Me da pena, ver tanta gente hipócrita, tantos brazos cruzados,
tanta ignorancia, tanto dolor, tanta desesperación en los rostros de inocentes.
Entregamos seres humanos en la puerta de la muerte
rogando que se deshagan de sus cuerpos.
¿Es eso justo? ¿Es eso legítimo?
¿Tan idiotas somos que creemos hacer lo correcto,
cuando en realidad lo que hacemos es sembrar terror a nuestros pies?
Nadie puede vivir tranquilo, la inseguridad se observa en el rostro de la gente.
Nos creemos "poderosos" pero no tenemos el poder de nada ni de nadie.
Destruimos todo lo que tocamos, lo convertimos en cenizas
No hay un límite para nuestro egoismo,
y actúamos como si fuera todo tan NORMAL.
Pero no es normal señores, nada es normal cuando vemos un niño morir y no hacemos nada para evitarlo,
nada es normal cuando le prohibimos la libertad a alguien,
nada es normal cuando hay naciones enteras padeciendo hambre, frío y enfermedades y teniendo la capacidad de hacer algo, no hacemos NADA.
¿Hasta dónde pensamos llegar? ¿Qué buscamos?
Somos nosotros mismos quienes sepultaremos la historia,
seremos los culpables de destruir la tierra que nos alimentó,
y secar las aguas que calmaron nuestra sed.
Cuando imaginamos que nada puede ser peor,
nos damos cuenta que lo que hemos visto es solo el comienzo.
¿Tan destructivo puede llegar a ser el ser humano?
Me da pena, me da rabia, me da impotencia
que solo algunos tengan el poder,
que solo unos cuantos puedan colmarse con aquello que corresponde a tantos.
Miramos a nuestro alrededor, y de a poco se marchitan los sueños...
Hoy en día en su lugar solo plantan injusticias.