Dejo atrás mis días
de eterno delirio
para comenzar de a poco
a adaptarme
a este martirio en sí.
Mis pasos cansados, temen caer
pero, este es solo el comienzo,
el comienzo de un final..
el fin de la antesala de mis errores
que abre la puerta
a un nuevo mundo
que aún veo distante.
Tengo miedo
miedo de ver la vida muy de frente
miedo de que mis ideas se intoxiquen,
y desaparezca lo que una vez
en un mundo feliz
creí perfecto.
Soy mis sueños materializados en vida
pero el espejismo se borra
y el desierto es muy amplio
La noche consuela mi llanto
deseando volver a aquel tiempo que mi alma añora.
S.H.