El ayer se esparció
en los rincones oscuros de un cuarto vació
el dolor enmarcado en lágrimas dulces
detuvo la angustia de un tiempo perdido.
Aquellas manos tibias,
acariciaron su rostro compungido
deseó morir al instante
pero le fue imposible
darse cuenta que la realidad era realmente el presente.
Rasgó sus sueños en mil pedazos
destruyó su historia, como un barco de papel humedecido,
no tenía fuerzas, pensó en el fracaso,
no comprendía que el poder de su amor
se hubiese desvanecido.
Subió al autobus, que borraba una historia ilusa
no percibió miradas, no escuchó palabras
solo besó sus labios
al instante que todo culminaba.
1 comentario:
me gutó..
el título está bakan..
me sonó como a una pieza musical..
:o
cosas mías :)
XDXDXD
tau!!
Publicar un comentario